martes, 4 de agosto de 2009

Martin Gardner: Viajes por el tiempo y otras perplejidades matemáticas

Si no fuera porque ya me conozco yo al amigo Gardner y lo que publica, me habría desesperado un poco al descubrir que el título del libro sólo está representado por dos capítulos en su interior, lo que podría llegar a cabrear a más de uno.

Pero como todos sabemos que los libros de Martin Gardner contienen un post procesado de los artículos publicados en Scientific American, no podemos quejarnos mucho. No obstante, el título debería haber sido menos monotemático. De todos modos, aceptaremos pulpo como animal de compañía.

Las casi trescientas páginas de apretada letra bien valen el libro, repleto de la magia con que el autor escribe sobre matemáticas, seguido de cerca por Adrián Paenza y quizás por por Ian Stewart, aunque este último se encuentre bastante distanciado de los dos anteriores.

Sin haber ninguno malo, hay capítulos por los que vale la pena de tener el libro, como el primero en relación a los viajes por el tiempo (que realmente no aporta nada pero sí deja un buen sabor de boca como introducción) y otro más en el que Gardner se ríe de todos.

En este último, cada vez más extrañados, vemos cómo ciertos matemáticos han descubierto demostraciones que invalidan partes muy importantes de la matemática. El tono va in-crescendo hasta que empezamos a darnos cuenta de que hay gato encerrado, y es que el autor se está quedando con nosotros.

Otros capítulos tratan de los Tangrams, de los cuadrados y cubos mágicos o de paradojas no transitivas (que es el otro tema del título), así como de inducción y probabilidad, problemas a resolver con una calculadora, polionimós y sus variantes, etc.

Una cosa a destacar son los complementos que siguen a cada capítulo, en los que el autor amplía el mismo con comentarios sobre las cartas recibidas por los lectores o simplemente con los avances producidos entre la publicación del artículo original en el Investigación y Ciencia americano y la del libro. También cuenta con una bibliografía temática.

Ciertamente el lector no se va a aburrir.