jueves, 24 de septiembre de 2009

J. M. Roberts: Historia Universal I (De los orígenes a las invasiones bárbaras)

No está nada mal esta primera parte, y espero que las siguientes continuen teniendo el mismo nivel de seriedad y amenidad pese a tratarse de un tocho sobre historia.

Lo que más mola del libro es la seriedad y objetividad del autor, cosa de la que me maravillo sobremanera ya que lo habitual en los libros de historia –al menos en los que he leído hasta ahora- es que los autores presenten la narración como algo sabido y que no tiene apenas huecos, inconsistencias o discrepancias entre diferentes interpretaciones.

Si estáis habituados a leer libros sobre divulgación histórica es muy habitual o bien encontrarte con contradicciones dentro del mismo (un autor da una fecha, otro otra, uno dice una cifra, el otro otra diferente, ambas como si fueran seguras y comprobadas), lo que, por lo menos para mi, hace que inmediatamente deje de leer dicha obra. No creo que sea muy difícil decir que uno cree que esa es la fecha correcta pero hay otros que piensan otra, no, lo mejor es decir que uno es partícipe de la sabiduría universal y que los demás están equivocados.

Por eso me gusta tan poco leer historia, pero este caso es una clara y maravillosa excepción: el autor, cuando hay controversia, ni siquera da una opinión, sino que así lo dice y se desentiende o, como mucho, expone la versión más generalmente aceptada de todas.

Desde luego es una gozada leer la parte relacionada con la prehistoria y el origen del hombre, en la que expone sin tapujos lo que se sabe y lo que no, sin llegar ni siquiera a esbozar las posibilidades. Por ejemplo, habla de los ajuares en los entierros, o del arte en el fondo de las cuevas, dejando bien claro que no se sabe por qué lo hacían, a lo sumo se supone, como el valor en la mili.

Mola, y espero con cierta imaciencia los siguientes volúmentes que está regalando la revista Historia National Geographic. La revista en sí no vale mucho, con artículos bastante ligeritos de contenido y muy políticamente correctos, de hecho empecé a comprarla cuando salió pensando que iba a tener la misma calidad que su revista padre, el National Geographic, y al cabo de algo más de un año dejé de hacerlo porque, aparte de blandita, resulta bastante monótona con artículos siempre iguales. No obstante, el libro que está regalando sí que vale la pena. Ya sé que hay una edición normal, pero termina siendo bastante más cara y creo que no es esta última versión, que tuvo que terminar otro autor porque Roberts murió durante la última revisión.