miércoles, 6 de enero de 2010

VVAA: The Cambridge Companion to Leibniz

image Huye, huye como de la peste, amigo lector, de un libro escrito por muchos autores y en el que en el prólogo el editor/coordinador se ve en la tesitura de explicar e integrar, punto por punto, todo lo que los demás autores han escrito.

Lo digo con conocimiento de causa, y más tras haber leído –no, mejor dicho, hojeado- este libro.

Mira que lo he intentado, por activa y por pasiva. En el Kindle DX, en el PC, en el UMPC, en el MAC, boca abajo, boca arriba… Aunque lo cierto es que cuando un libro es un truño, por más que quieras suavizarlo, seguirá siéndolo.

Realmente no sé a qué se puede deber, pero en este tipo de obras compartidas en las que los autores deben demostrar su sapiencia, todos compiten por meter el mayor número de datos posibles sin que les importen otras cosas como la facilidad de lectura, el suave devenir del texto o simplemente evitar embotar al lector con una retahíla de datos.

Pues bien, este libro reúne todas esas características. Es pesado de leer, lento, denso, casi incoherente entre los distintos capítulos… Lo único que podría salvarlo de una quema virtual es que es muy posible que sea un libro de filósofos para filósofos. Otra no concibo, porque si esto está destinado a estudiantes, pobrecillos.

Para aquellos interesados, comienza con una densísima y soporífera introducción del coordinador intentando vanamente integrar las demás partes. Tan intensa es que con leértela ya habrás acabado con el libro, pues resume y condensa todo el contenido posterior.

Tras un capítulo biográfico, los autores pasan a ir desglosando toda la ideología y conocimientos de Leibniz, con abundantes citas de sus obras, así como las interacciones con otros filósofos de la época, pero en plan máquina de repetición.

Vamos, que como obra divulgativa no vale un colín. Quizás sí como especializada, pero esa es otra historia. Mi gozo en un pozo.