miércoles, 27 de julio de 2011

Embajador en el infierno, Torcuato Luca de Tena

Libro escrito en plena época franquista, inmediatamente se da uno cuenta del pelo de la novela. Con esto no estoy criticándolo, sino poniendo en claro una verdad evidente para todo aquel que lo lea.

Asistimos a la historia del Capitán Teodoro Palacios Cueto desde que es capturado en una batalla en la URSS hasta su repatriación tras la muerte de Stalin. El libro está lleno de miserias, las que tuvo que vivir el protagonista, junto a otras narradas con voz en off.

Torcuato se mete en la piel del capitán y narra en primera persona sus vicisitudes. Del texto cabe destacar cierto infantilismo narrativo, es decir, la narración peca de simplista y de carecer de la profundidad que podría haber tenido dadas las penalidades sufridas.

No obstante la idea es otra, que no es más que hacer apología del Falangismo y la derecha franquista. Si bien esto no es tan bochornoso como pudiera parecer ya que el libro se escribió en plena efervescencia dictatorial, sí que abunda el concepto de machoman español, con los cojones bien puestos y ondeando el poderío español en la voz y presencia del Capitán Palacios que me recuerda –entrañablemente, todo hay que decirlo-, al capitán que tuve cuando hice la mili. Ambos están sacados del mismo molde, y que conste que no los estoy criticando, sino justo al revés.

Eso no quiere decir que no tenga valor histórico, que creo lo tiene, pues narra uno de los hechos más oscuros de la política rusa de la época, pero también hay que reconocer que, primero los alemanes, y luego los españoles, también hicieron cosas similares.