domingo, 5 de junio de 2011

A step farther out, Jerry Pournelle

Este libro fue originalmente publicado en 1978 y revisado en 1994. La edición actual, creo que sólo disponible en formato electrónico, ha sido vuelta a comprobar este mismo 2011 aunque, como dice el autor, tan sólo haya tenido de añadir algunos comentarios de contexto.

No obstante el libro quiere ser una cosa pero termina resultando otra bastante diferente una vez que lo leemos con la perspectiva actual.

Fue escrito en plena crisis existencial de algunos divulgadores que vaticinaban que la cultura estadounidense y su tecnología, de no ser reducida drásticamente, acabarían en un desastre maltusiano de proporciones universales. Básicamente venían a decir que o bien dábamos un paso atrás o bien estábamos abocados al caos social y ecológico antes del 2000.

Próceres de este pensar fueron, entre otros, Asimov, del que yo bebía con ansia sus traducciones unos años después, compensadas por otros como Carl Sagan, mucho más fríos a la hora de comentar el desastre que, finalmente, no se produjo.

Pues bien, este libro es un intento de contrarrestar esa corriente que, quizás por suerte, no llegó a verse cumplida. Me hubiera gustado a mi ver al patillas respondiendo a alguna pregunta capciosa de no haber muerto tempranamente… Y eso es lo que el libro no quiere ser: una defensa del positivismo, del avance tecnológico y de que, usando los recursos de forma adecuada, podemos, no sólo evitar el caos, sino remontarnos a él y crecer.

La intención del autor, al menos por el comentario a esta edición, es presentarnos un estudio sobre las posibles salidas tecnológicas de la humanidad. Nos habla de la fusión, de las energías renovables, de la necesidad de salir al espacio para expandirnos y para recolectar los recursos que allí hay.

Y para más inri, el libro apenas ha sido actualizado en algunos aspectos importantes. Se dan razones que, siendo válidas en su momento, ahora no lo son. Hablamos, por ejemplo, de ciertos proyectos espaciales largo tiempo abandonados porque llegaron a puntos sin salida. El reactor Bussard, la impulsión por rayos láser, la energía de microondas radiadas desde el espacio gracias a la colocación de plantas solares orbitales, y un largo etcétera.

El problema está en que se sabe son inviables o muy peligrosas. Los cohetes propulsados por energía atómica no son posibles por los potenciales problemas ambientales si uno sólo llegara a explotar, los haces de microondas no son tan eficaces como los presenta, y el viaje por el espacio no es tan fácil.

Leyendo el libro me ha recordado esas novelas pulp en las que el protagonista, genio, ingeniero y héroe, inventa y construye en pocos días su artefacto y lo hace funcionar a la primera. En esta obra se lee el mismo entusiasmo por ciertas investigaciones que ya sabemos no son tan fáciles.

Por poner un ejemplo, en el libro se presenta la investigación en fusión como algo que ha sido detenido por algún tipo de interés político, tanto en la URSS como en USA, más que por problemas técnicos. Sin embargo ahora sabemos que no, que la fusión, y más todavía la fría, es muy difícil de conseguir, dados los recientes y no tan recientes fracasos.

Todo el libro es así, poniéndonos el caramelo delante de la boca y diciéndonos que tal o cual cosa podría ser posible hoy en día (y en los 90, y en los 80) con sólo dedicar el esfuerzo adecuado, dejándonos el mal sabor de boca de reconocer que ni antes ni ahora son, la mayoría, posibles.

Por lo tanto la obra no es más que una (bella, eso sí) mirada hacia unos tiempos más idealistas y más inocentes. Lo que sí os puedo comentar es el placer que me ha producido leer este libro y los recuerdos que me ha traído de mis tiempos adolescentes y pre-adolescentes cuando solía leer las mismas cosas vistas desde ese mismo punto de vista.