miércoles, 18 de marzo de 2009

Peter Kolosimo: Sombras en las estrellas

image Kolosimo está considerado un magufo del estilo de von Daniken y similares, y lo cierto es que con este libro no se desmiente, no al menos en la segunda y tercera partes.

Mientras leía Digital Apollo me surgió la duda de si tendría en mi biblioteca alguna historia de la astronáutica, y en seguida recalé en el libro que nos ocupa, que enmohece en la sección de olvidables pese a sentir cierta añoranza cuando lo leí en mis tiempos muy jóvenes…

Sin haber terminado el anterior, me puse con este, y la verdad es que la primera parte resulta salvable, ya que nos traza una breve historia de la astronáutica, comenzando con los primeros cohetes e inmediatamente pasando a las bombas volantes alemanas y de ahí a la cohetería moderna, y escribo moderna en cursiva porque el Copyright del libro data de 1966 aunque en el interior se narren hechos hasta de noviembre de 1969, quizás añadidos del traductor o en posteriores ediciones no registradas…

Pero sólo salvable, porque los tonos fascistas y pro rusos son evidentes en la primera y segunda parte. En el desarrollo de los hechos coloca en primer lugar descubrimientos rusos con fecha posterior a los que después describe. Es decir, para contar cualquier cosa cita un hecho ruso en, pongamos, 1950. Tras describirlo, el texto continúa citando otros hechos occidentales anteriores, dando así una falsa impresión de preponderancia rusa, pero sin llegar a mentir.

No obstante, toda la obra no es más que un montón de basura salvo algunos detalles. En general, pone vida en todos los planetas del sistema solar, nos habla de ovnis y de otros efectos paranormales como algo que existe y que es normal, mezclando argumentos de obras de ficción con supuestas realidades… Y no se trata de inexactitudes, sino de flagrantes mentiras, como el caso de los púlsares, que en la obra se quedan como emisiones de extraterrestres siendo demostrado en 1968 que eran estrellas rotantes… Sí, ciertamente es muy cerca del Copyright de la obra, pero en esta se llega hasta finales de 1969…

Otro ejemplo más flagrante es el de ciertos meteoritos en los que investigadores llegan a descubrir hasta “hongos”… Cita nombres y fechas, pero una búsqueda en Internet no resuelve nada (ni siquiera los nombres aparecen como investigadores), así que lo más seguro es que se trate de datos inventados…