lunes, 10 de agosto de 2009

Michiu Kaku: Physics of the Impossible

Recomendado, o más bien no recomendado, y con razón, por la sección de libros de la revista Analog, el libro no carece de prendas, si bien resulta demasiado flojo en cuanto a contenidos técnicos.

Pese al título (Física de lo Imposible), el libro contiene buenas dosis de divulgación, y lo que es más importante, divulgación de casi ultimísima hora, pese a que los contenidos sean muy flojos, lo que viene a decir que como tengas algunos conocimientos, por pocos que sean, ya sabes qué es lo que contiene el volumen.

Principalmente orientado a las ciencias espaciales, que por cierto son la especialidad del autor, no desdeña entrar en otros temas. Pese a ser uno de los teóricos de la teoría de cuerdas –que levanta ampollas entre quienes la apoyan y quienes no-, en el libro dicha teoría es una más de entre todas las posibles, si bien es cierto que la pone por encima.

El libro se divide en tres partes, cada una de ellas engloba las diferentes “clases” de imposibilidades (del I al III) que el autor piensa está analizando. En las de Clase I, los avances actuales no permiten dichas cosas, pero quizás en unos cientos de años sean posibles. En las de Clase II necesitaremos avanzar mucho y conocer mucha más ciencia para llevarlas a cabo. Y finalmente las de Clase III están completamente fuera de las leyes de la física, más allá de cualquier posibilidad a no ser que cambie nuestra concepción del universo o podamos modificar dichas leyes básicas.

Cada capítulo empieza con un comentario sobre alguna tecnología de alguna novela de ciencia ficción, para pasar luego a explicarnos por qué no es posible y cómo, avances mediante, podría serlo. Ciertamente los ejemplos de las novelas son trasnochados y dan una idea de que Kaku ha leído poca ciencia ficción últimamente, amén de un tono de superioridad que da muy mala impresión para el aficionado, sobre todo si éste se da cuenta de que el autor no tiene ni puta idea de ciencia ficción.

Durante la disertación el autor nos va desgranando temas relacionados con la materia de la que se está hablando, aunque en algunos puntos se va por los Cerros de Úbeda o más allá, aunque siempre en tono comedido y explicativo.

La clasificación de los tipos de imposibilidades es, cuando menos, un tanto extraña. Entre las de Tipo I están los campos de fuerza, la invisibilidad, los phasers y las Estrellas de la Muerte, el teletransporte, la telepatía y la psicoquinesia (¡toma ya!), los robots, los extraterrestres y los platillos volantes, las naves espaciales, la antimateria y los anti-universos (antimateria y demás).

Las de Clase II engloban el viaje más rápido que la luz, el viaje en el tiempo y los universos paralelos. Finalmente, las de Clase III son las máquinas del movimiento perpetuo y la precognición.

El autor no ha andado muy fino en la clasificación, porque las justificaciones de por qué muchos de estos elementos podrían ser posibles en cada escala de futuro no están muy claras, y menos aún en temas como la telepatía, la psicoquinesia y la precognición, que en primer lugar y personalmente me parecen estupideces y en segundo lugar no andan muy finamente entendidas por el autor.

En fin, que si quieres pasar un rato sin más, este es tu libro. Si buscas algo más serio, mejor cógete otra cosa.